El ticket que el limitador esconde

El limitador es el ticket de entrada. El aislamiento es el ticket grande.

Muchos locales creen que poniendo el aparato ya cumplen. No cumplen. La ordenanza exige, además del limitador, un aislamiento mínimo que el estudio acústico destapa. Y ese aislamiento es donde de verdad se juega si el local puede sonar.

La cláusula que hay que leer

"La instalación de un limitador registrador acústico no sustituye en ningún caso el aislamiento mínimo que tiene que tener el local."

Santa Eulària, art. 24.8 ↗

La misma cláusula está en Sant Josep (art. 24.6) y en Formentera (arts. 42.8 y 43.8). No es una interpretación: es el texto. El estudio acústico es lo que mide si su local cumple el aislamiento exigido, y qué obra necesita si no lo cumple. Ver el estudio acústico →

Qué hacemos

Doble puerta y fachada

Vestíbulo con doble puerta y muelle de retorno que aísla incluso con público entrando y saliendo. Tratamiento de fachada al ruido de tráfico.

Ventilación forzada

Renovación de aire conforme al RITE con las ventanas y huecos cerrados, para que el local respire sin abrir por donde escapa el ruido.

Antivibratorios

Bancadas y elementos elásticos en equipos, máquinas y conductos para no transmitir vibración a las viviendas colindantes.

Todo esto sale del estudio acústico: no se cotiza a ciegas. Primero medimos, después le decimos exactamente qué falta y cuánto cuesta cerrarlo.

Primero medir, después presupuestar

La auditoría es gratuita. Y le dirá si su problema es un limitador de 400 € o una obra de aislamiento. Mejor saberlo antes que en la inspección.

Documentación técnica de referencia. No constituye asesoramiento jurídico.